
Está claro que sí, que la renovación de Pascual es una buena noticia. Tras la era Ivanovic, donde solo se consiguió un título, el joven técnico ha colocado otra liga en las vitrinas blaugranas. Pascual tiene una gran parte de mérito en los triunfos del equipo. Consiguió un juego mucho más
alegre y
dinámico y sacar el rendimiento a jugadores como Fran Vázquez, Ersan Ilyasova o Jaka Lakovic que con Dusko Ivanovic iban a pasar con más pena que gloria a la historia del club catalán.
Hasta ahora todo han sido logros para Pascual, designado mejor entrenador de la temporada anterior, campeón de la Supercopa y la ampliación de contrato. Eso es así si solo nos quedamos con la visión global de la trayectoria del mister, pero si nos fijamos en los pequeños detalles hay uno que salta a la vista, Pascual no se ha salido con buena nota de ningún enfrentamiento con grandes entrenadores. A los hechos me remito.
Temporada pasada, el Barcelona se clasifica para la Final Four y pierde en semifinales contra Ettore Messina.
Jornada 31 de liga, Real Madrid contra Regal Barcelona, 76 a 79. Joan Plaza compensa un banquillo corto, con una rotación de apenas 7 jugadores, con un gran planteamiento táctico que casi deja KO al Barça. Al final, el potencial del equipo de Pascual y su profundidad de banquillo se imponen. De acuerdo, un derbi es un partido diferente, pero aún hay más.
Jornada 28 de liga, el Barça recibe al Unicaja de Aito en el Palau, 95 a 94. Xavi Pascual pidiendo la hora, el conjunto catalán gana de 1 punto y Unicaja tiene la última posesión que desperdicia. Aito puso contra las cuerdas a Pascual con un equipo en construcción y con un potencial muy inferior.
Una jornada antes, Ricoh Manresa contra Regal Barça, 122 a 117. El equipo de Pascual pierde en el nou Congost después de 4 prórrogas en las que su mayor aportación táctica fue: pelotas a Navarro.
Y no hace falta remontarse a la temporada anterior, porqué en esta ya hemos visto a Pedro Martínez tumbar al Barça y a Cajasol, de la mano de Joan Plaza, y Estudiantes, de la mano de Luis Casimiro, sacarle los colores a los blaugranas.
Este año Pascual cuenta con una plantilla, si cabe, aún mejor que la del año pasado. Pero este año también cuenta con un rival mejor que el año pasado, Ettore Messina. En la Supercopa el triunfo cayó del lado culé, ¿pero que pasará en una hipotética final de liga con el Madrid rodado y conjuntado?
Si una cosa se desprende de este análisis es que el Barcelona gana cuando consigue imponer su calidad y romper los partidos, cuando supera a sus rivales con claridad, pero cuando esto no es suficiente y se necesita tirar de pizarra la cosa se tuerce.
Ahora, volvemos a plantear la pregunta: ¿la renovación de Xavi Pascual es una buena noticia?