lunes, 25 de junio de 2007

Cambio de rumbo necesario

La final de la liga ACB nos ha dejado con el segundo gran fracaso del Barcelona. La sección de baloncesto contaba con uno de los mayores presupuestos de Europa. Era una plantilla configurada a la medida de su entrenador, Dusko Ivanovic, y que aspiraba a ganarlo todo, pero que se ha tenido que conformar con la Copa del Rey, un torneo muy atractivo por su formato, pero que no tiene el caché de la liga, que premia al equipo más regular, y mucho menos aún el de la Euroliga.
La primera gran derrota llegó en Málaga, donde el Unicaza apeó a los catalanes de la Final Four.
El segundo gran traspiés ha llegado en la final de la liga ACB. Aquí se han podido ver las grandes carencias tácticas que tiene el equipo de Ivanovic, y que se han ido mostrando a lo largo de todo el año siempre que se ha enfrentado a algún rival de entidad.
El Barça era un equipo con Navarro dependencia, y cuando conseguían anular al crac español tenía que esperar la inspiración de algún otro jugador de perímetro, siempre basándose en individualidades y nunca en trabajo de equipo.
Los de Dusko se estamparon contra la zona 2-3 que les había preparado Joan Plaza. Era una defensa zonal muy abierta, y los barcelonistas en su línea habitual de juego fueron incapaces de meter balones interiores. Así es imposible romper una zona, y menos aún si no tienes acierto en el tiro de tres.
Esta ha sido la tónica general de la sección, los pívots recibían balones a cuenta gotas, a pesar de contar con un juego interior muy potente. Con Marconato, un cinco grande e intimidador, que se mueve bien por la zona y con un buen tiro de tres o cuatro metros. Su peor faceta es el juego de espaldas al aro. Para eso se fichó a Kasun, pero el croata no es capaz de centrarse en el juego y vive pendiente de los aspavientos que le hace desde la banda su entrenador.
Además de estos dos jugadores, el Barcelona cuenta con Fran Vázquez, que ha sido muy irregular; Jordi Trias, que tuvo una gran explosión en la Copa del Rey, y que también vive presionado por las constantes broncas de Dusko y, por último, Kakiouzis, el capitán de la selección helena, un jugador de 30 años, campeón de Europa, un profesional cumplidor, y al que Ivanovic es capaz de hacer jugar solo 3 segundos en todo un partido, concretamente en el primero de la serie contra el Madrid. En el siguiente encuentro el griego tuvo minutos consiguió 20 puntos en su casillero y asumiendo la responsabilidad en muchos momentos. ¿Qué explicación puede tener esta decisión del técnico balcánico? Solo él la sabe.
El Barcelona necesita un cambio de rumbo que tendría que empezar por el banquillo. Esta plantilla tenia un potencial superior al de cualquier otra en la liga ACB, pero no lo han sabido explotar. El baloncesto es un juego de equilibrios, donde el entrenador tiene que proponer y los jugadores ejecutar, pero Dusko no propone, Dusko impone y obliga a ejecutar, y si no es así te vas al banco. Con este método ni el mejor jugador del mundo puede acabar de brillar. Es intolerable que un entrenador se pase mandando todas las jugadas que realizan sus hombres a lo largo del partido, sin dejar espacio para la creación y el genio de sus hombres. Este ha sido uno de los grandes problemas del Barcelona.
Veremos que decide hacer Savic a partir de ahora, tras la segunda temporada sin títulos importantes.

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